Alguna vez me dijeron... "El día que tengas un Bulldog te enamorás de la raza". Un tiempo después descubrí que es una gran verdad.
En el año 2003 llegó a casa Onix "El Poroto", mi primer bulldog inglés, gracias a él descubrí el maravilloso mundo de los bulldogs y la pasión que despierta esta raza.
Ese mismo año comencé a presentarlo en exposiciones y en el 2004 decidí que tuviera una compañera de juego; allí l llegó a casa Alanís y meses después Neisha, quienes hoy son sus compañeras inseparables.
Estos tres maravillosos bulldogs me llevaron a tomar la decisión de comenzar a criar esta raza.
María Larco
Agradecimientos:
A los señores Gabriel Sphers y Mariano García por haber guiado a mis ejemplares durante sus exitosas campañas.
Al equipo veterinario que cuida de ellos; Javier y Cristina, Graciela, Cristina y Daniel.
A los criadores me confiaron sus ejemplares.
A todos los que hicieron posible que este sueño sea hoy una realidad.